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Lo haces muy bien cabrón, vas tocando las curiosidades hasta que soy yo mismo que entiende que esto no puede ocupar un segundo plano

Ciao ragazzi,

recibí dos mensajes muy curiosos de dos personas que hicieron el curso “La enseñanza escondida en Caperucita Roja”.


Escucha lo que dicen:


Mariana, desde Buenos Aires:
”De lo mejor que tiene este curso es como se escucha.
O sea, el contenido es muy bueno, pero ese contenido si no estuviera grabado como tu lo grabaste, no hay curso!”

Juan, desde Madrid:
“Lo primero que te llama la atención es que empiezas a consumir las clases y… joder que bien hecho está, y como suena.
Cuando empecé el curso me lo puse de fondo y cuando empecé a escucharte dije “hostia, esto es muy bueno”.
Es que lo haces muy bien cabrón, vas tocando las curiosidades hasta que soy yo mismo en el audio 1 que entiende que esto no puede ocupar un segundo plano. Es que le tengo que prestar atención”.

Los dos me llamaron al atención porque hacen énfasis en “como suena” el curso.

¿Y CÓMO QUIERES QUE SUENA… SI COMO SUENA ES MI RUBRO?


¿Te parece que hablo de lasañas y luego no se cocinarlas?

Durante años cocinar lasañas fue mi escusa perfecta para…
(bueno, esto lo cuento otro día).

Cada uno lo suyo. Y lo mejor que se pueda.

Pero eso sí, sin copiar.

No hay que copiar

Quien copia está muerto, o va camino.

 

Copiar es un tremendo error que hacen hasta las grandes multinacionales.

Además no entiendo:
copiar significa un montón de trabajo, incertidumbres y enormes esfuerzos,
¿para qué?


Ser autentico es mucho menos trabajo, o por lo menos es otro tipo de trabajo,
más rentable.
Quiero decir: no debería costar demasiado ser lo que uno es.


En música es hasta demasiado evidente:

Escuchas al Cuarteto Cedrón, Liliana Felipe, Nina Simone, Georges Brassens, Jeff Beck.

¿A quién se parecen?
A nadie.
¿A quiénes se quieren parecer?
A nadie.

Son lo que son.
Si te gusta, bien.
Si no te gusta, a ellos le de igual porque son lo que son, auténticos.


Otra cosa es aprender una manera de hacer las cosas, que te convoca y que funciona (convengamos), y luego adaptarla a lo propio.
(Como hizo Rubens que copiaba a Tiziano para aprender la técnica)

Eso no es copiar. 
Eso es la vida misma.

¿O a caso crees que sin Elvis ubiera habido The Beatles?
(igual yo me quedo con Elvis, leeeejos).

Destacar da miedo.
Eso.

Todos hablan de destacar pero pocos destacan.
Cosas de locos.

Debería seguir con este tema, amerita.

Solo que ahora me tengo que ir a cocinar… ¿adivina qué?

Eso.

Forza Tutti


PD: Si te interesa el curso que “suena bien” y de paso descubrir lo más hondos del cuento de hadas más subestimado de la historia:

 

«La enseñanza escondida en Caperucita Roja»

 

PD2: Si tienes preguntas, hazlas, te contestaré.

PD3: Si te gustan Los Beatles no te preocupes, cada uno tiene sus problemas (jajajaja)